Reseña del libro "Apetitos Salvajes"
Letras, cuerpos, fantasías y deseos fundidos para dar vida a estos relatos en los que Roslyn Ison, en una paleta de variados colores, mezcla la pasión con lo salvaje y el placer con la crudeza. Narraciones en las que los sentidos se desbordan más allá de las palabras para transportar al lector a un bosque, a una cabaña, a un pueblo, a un sueño. La afición más antigua del mundo: contar historias en torno a la fogata —–el espíritu como testigo—–, en estas páginas obedece a la pulsión primordial de la libido, de los misterios... de lo prohibido. Roslyn manipula con talento y desenvoltura la magia del lenguaje y nos convida a navegar en la esencia más recóndita del sexo, que es fuego inagotable; fuente de toda creación.
En esta antología se intuye la perversidad y la fascinación por el objeto deseado. A través de representaciones simbólicas y descripciones fronterizas, penetramos a un mundo en donde la vida y la muerte confluyen hasta formar un continuo de sensaciones que, haciendo honor a la locura erótica, resultan inseparables. ¿Dónde residen los límites en la libre manifestación del eros y el thánatos? ¿Podemos entrar en su juego sin hacernos daño? ¿Es la violencia erótica una consecuencia de aquello que nos rodea, o un síntoma que se abre paso desde el alma?
Doce cuentos... doce viajes a una dimensión donde la sensualidad se apodera de la voluntad para despertar en otro universo sin reglas, sin moral ni convenciones. Apetitos Salvajes nos invita a recorrer un sendero de fantasías, perversiones, ensueños y ferocidad para apaciguar el apetito insaciable por conquistar los pantanos más recónditos del ser, donde el erotismo se nos presenta como un rito, un culto al sexo, un acto de búsqueda insaciable por alcanzar el autoconocimiento (Alexandra Campos Hanon y Teresa Piazza).