Reseña del libro "Buuuh!"
Quien entre en esta novela que pierda toda esperanza de encontrarse consigo mismo. Tampoco con lo Otro, ese espejo opaco que nos acaba construyendo. Con lo que si va a encontrarse es con 1590 entradas o textos, breves en su mayoria, que datan y contextualizan lo que el autor subtitula como Diario de rodaje. Pero no se hagan la ilusion de que alguien les va a contar una historia de aires cinematograficos. No. La novela no cuenta ni lo que es ni lo que esta (el español nos tiende trampas binarias, escribe el narrador). Lo que leemos es una mirada, es decir, un registro, una observancia, un archivo semantico en el que las palabras se van contrarrestando una y otra vez al tiempo que crean y demuelen un paisaje, una trama para la que no existen expectativas.Repito: quien entre en esta novela que pierda toda esperanza de encontrarse, o desencontrarse, consigo mismo. Porque ese narrador, que mientras escribe se vacia de las palabras que lo llenan, no es ?lo siento por ustedes ¡hipocritas lectores de esta contratapa!? un narrador capitalista, es decir, aquel que nos halaga porque sabe que en realidad los lectores solo queremos leernos a nosotros mismos. En eso consiste la radicalidad de la literatura de Iosi Havilio que ya Beatriz Sarlo supo señalar desde su primera novela. Su literatura no mercadea con nuestros altos, o bajos, vicios literarios; no nos regala una narracion donde y desde la que podamos proyectarnos hacia las mas altas esferas de ese yo que deseamos contemplar mientras leemos. Pero entonces ¿que nos dice? Pues simplemente dice ¡buuuh!, esa onomatopeya que da titulo al libro y que desde una mirada narrativa absolutamente decepcionante el estilo es una espera decepcionada, decia Mounin nos permite ver como aquel mundo de las grandes palabras sobre las que venia construyendose nuestras vidas: amor, traicion, amistad, trabajo, propiedad, muerte, bestialidad, ternura, son incapaces de explicar ese rodaje ya imposible de la pelicula de nuestras vidas. Y lo mas sorprendente: quien entre en esta novela se encontrara con una novela radicalmente divertida (Del latin divertere: dar un giro en direccion opuesta. Entren y vean. Solo se trata de divertirse y dejar entrar la luz. Dejar entrar la luz).Constantino Bertolo