Los autores de estas páginas, cónyuges y padres de familia, son unos amigos muy queridos que el Señor puso en mi camino sacerdotal y a los que he ofrecido con afecto la ayuda de mi oración y de mi ministerio. Cuando me contaron su deseo de hacer pública su dolorosa experiencia, con el fin de ayudar caritativamente a otros hermanos, animé y bendije su intención. Y he aquí el precioso resultado de la iniciativa. No necesito asegurarle al lector que cuanto está descrito en estas páginas corresponde plenamente a una realidad de la que el suscrito ha sido y sigue siendo testigo. Me permito luego presentar una humilde petición a quienes hayan de fijar su mirada en estas páginas: eleven cada día a Dios fervorosas plegarias por todos aquellos que estén sufriendo en el cuerpo y en el espíritu, por aquellos sobre todo que son objeto de vejaciones por parte del maligno y sus emisarios. Estamos convencidos, con Juan Pablo II, de que el mal no tendrá la última palabra
Opiniones del libro
Usuario Anónimo
Lunes 12 de Enero, 2026
Compra Verificada
Great, genial. It's a pitty that there are not more re-edition of this book.