Reseña del libro "Cefaleas y migraña"
Esta edición del libro viene justo cuando se ha fundado la Asociación de Cefaleas y Migraña, A. C., que agrupa a los neurólogos interesados en las cefaleas, primera causa de consulta médica, minimizada cuando no se encuentran lesiones estructurales, muchas veces fáciles de abordar pero muchas más con una gran dificultad para concluir el diagnóstico que es clínico y proporcionar el tratamiento más apropiado, que si se logra, devuelve al paciente la calidad de vida perdida por la presencia de dolor, ya sea agudo o crónico.
Esta es la segunda edición tras 11 años de la aparición de la primera, tiempo en que el concepto de las cefaleas ha ido cambiando, al igual que los tratamientos, por lo que es muy oportuna esta nueva revisión y las aportaciones de nuevos expertos en los diferentes aspectos de este problema neurológico tan frecuente y a final de cuentas nada sencillo.
Debido a esta complejidad, el abordaje del tema requiere organización, llevar un hilo conductor y darle orden y sentido. Esto se ha logrado de mejor manera en esta edición, donde vemos como primer tema la evaluación clínica, que es justamente lo primero que se hace al atender a cualquier paciente, que iniciamos con la historia del padecimiento y su semiología detallada, lo más importante en este síntoma, ya que no contamos con marcadores que nos hagan el diagnóstico de los tipos de cefaleas más frecuentes, que son las primarias. Cuando los pacientes acuden a consulta ya pasaron por una larga etapa de automedicación y llegan con la preocupación de que su cefalea sea el anuncio de algún padecimiento grave, como un tumor cerebral o un aneurisma, y es necesario descartar estas preocupaciones o, lo más importante, confirmarlas oportunamente si existen. Una vez realizada la primera parte del abordaje clínico es necesario ubicar al tipo de cefalea, y para ello deberemos conocer los tipos que existen, los cuales se encuentran detallados en la Clasificación Internacional de Cefaleas, publicación de consulta obligada y para la cual tenemos un capítulo que la comenta.
El orden nos lo marca precisamente la Clasificación, que cada vez es más extensa y parece pretender ser exhaustiva, muy difícil en algunas partes, pero útil para marcar criterios de diagnóstico. Lamentablemente, los pacientes no leen las publicaciones y no siempre cumplen con los criterios marcados, a pesar de lo cual necesitamos hacer los diagnósticos con la mayor precisión, ya que el tratamiento depende de ello.
El capítulo, desde luego, no pretende transcribir la clasificación completa, que es muy extensa, sino tomar los puntos relevantes para darnos, como decía al principio, un hilo conductor a esta publicación.
Un capítulo muy importante está destinado a hablar de las señales de alarma. Los pacientes que padecen cefalea recurrente fantasean mucho acerca de la posible causa de su síntoma y habitualmente piensan lo peor. La mayoría de las veces no se demuestra ninguna causa subyacente, pero algunas veces tienen razón en su preocupación, y por ello es necesario identificar las características del dolor, la evolución, antecedentes, edad y otros datos más que hacen considerar una cefalea secundaria.