La vida hogareña diaria, con todas sus imperfecciones y luchas, su estres y su alegria, su caos y su hospitalidad ¡y sus paredes con manchas de rotulador! puede llevar a otros a descubrir que la vida es mas plena, mas segura, mas emocionante y mas satisfactoria si se vive desde el Corazon de Dios. Visto asi, el cuidado de una casa es mas un honor que una obligacion, y un medio excelente para proporcionar a aquellos a los que amamos afecto, compañia y seguridad para que vivan sanos, felices y libres. La teologia del hogar nos habla de la necesidad de crear hogares que fomenten la comunidad; hogares donde se compartan y comuniquen los valores cristianos; hogares que permanezcan abiertos para familiares y amigos, y en los que se celebren comidas y reuniones. En ese sentido, el hogar catolico no es una isla apartada del mundo ni un convento cerrado a miradas extrañas, sino el espacio que nos permite salir de nuestra seguridad y hacernos vulnerables por amor a los demas. El matrimonio es el sacramento del hogar, la puerta abierta a las gracias de Cristo. Por eso nuestra casa ha de ser un reflejo de la alegria y la belleza de nuestra fe, un sitio al que la gente quiera volver, un lugar donde se respire calor de hogar y descanse el alma. ¿Quieres que tu hogar sea la entrada al cielo? ¡Pues empieza invitando a Dios a tu casa!
Opiniones del libro
Carlos Ernesto Coayla Linares
Martes 24 de Diciembre, 2024
Compra Verificada
Para cuando estaría disponible este libro nuevamente, es muy interesante.