Tras declarar su independencia absoluta de España en 1811, Cartagena de Indias se convirtió en epicentro de una lucha marítima sin precedentes. Dirigido por una elite revolucionaria radical e innovadora, el nuevo Estado de Cartagena le abrió sus puertas a mercaderes, marineros, revolucionarios y aventureros de Venezuela, las Antillas, Estados Unidos y Europa. Entre los recién llegados se contaban cientos de corsarios de las islas francesas. Casi todos eran marineros negros, antiguos esclavos o descendientes de esclavos ahora contratados como mercenarios marítimos. Herederos de las tradiciones libertarias e irreverentes del Caribe cimarrón, estos lobos de mar ayudaron a construir y defender la soberanía de Cartagena, atacando embarcaciones españolas en las cercanías de Cuba y estableciendo conexiones marítimas con Haití.
Opiniones del libro
Gilberto Eduardo Vásquez Arias
Martes 09 de Julio, 2024
Compra Verificada
Excelente libro importante para conocer historias del caribe