Escribo. Luego vuelvo
Reseña del libro "Escribo. Luego vuelvo"
No escribí este libro para contar una historia perfecta. Lo escribí para no olvidar quién fui cuando todo parecía perdido. Cada palabra nació de la herida, pero también del fuego, de la ternura que me negué a mí misma y de la fuerza que descubrí cuando dejé de pedir permiso para ser yo. No soy una heroína, y estoy muy lejos de serlo. Me caí muchas veces. Tuve miedo, dudé de mí, lloré por amores que no supieron quedarse. Pero un día —no sé exactamente cuándo— decidí volver a mí. Y desde entonces, no me he dejado sola. Si estás leyendo esto, tal vez te reconociste en alguna parte de mi viaje. Tal vez aún estés buscando el Palenque, donde descubras el Lumbalú que te devuelva el alma al cuerpo. O tal vez ya lo encontraste, y ahora te estás reconstruyendo, pedazo a pedazo, con dignidad. Sea cual sea tu momento, solo quiero decirte: ¡No estás rota! Solo estás volviendo a ti misma. Y eso es sagrado. A ti, que te alejaste de ti misma para sostener el mundo de otros. A las que callaron por amor, por miedo o por costumbre. A ti, que escribes en servilletas de papel, en la piel, en los silencios. Este libro es para ti.
Gracias por acompañarme. Gracias por leerte en mis palabras. Espero que este libro sea una semilla de regreso. Porque siempre se puede volver. Y, a veces, volver… es nacer de nuevo.