Reseña del libro "Estampas de ocasión"
Este libro es el resultado de un singular ejercicio de escritura: tras una década como crítico literario, el autor siente que ha perdido la curiosidad por la lectura, y para recobrarla se impone —inspirado en Cyril Connolly y el Oulipo— la tarea de escribir todas las mañanas, durante sesenta y un días, sobre algún libro, autor o evento literario decisivo, no solo en su formación como lector sino en su trayectoria vital, porque como él mismo señala: «desde el momento en que una obra entra en nuestra vida, nunca más volvemos a ser los mismos». De ahí que los textos que componen Estampas de ocasión puedan leerse como ensayos, crónicas, semblanzas, homenajes, pero también como capítulos de una autobiografía intelectual o hitos de la educación sentimental del autor. Pero además de lo anecdótico o autobiográfico, en estos breves pero punzantes ensayos encontramos las reflexiones de un lúcido y apasionado lector, muchas veces implacable en sus opiniones, pero que no pierde el sentido del humor, ni la levedad o la distancia irónica del verdadero ensayista.
Escribe Cuello: «Felicidad, en mi caso, es encontrar un libro o un autor que no conocía; pero no sólo eso: tiene que ser un libro o autor que logre trastocar las estructuras internas que me condicionan, modificándolas de una vez y para siempre».
Y de eso se trata este libro, en definitiva, de la felicidad y de la lectura, que muchas veces son lo mismo.