Reseña del libro "Hielo en el horizonte"
La poesía se teje como la primera emoción consciente a la que responde el cuerpo, como una cadena con infinitos eslabones donde la materia reconocible y tangible se encuentra. Hielo en el horizonte cuenta con la suerte de ser uno de esos libros que la imagen sostiene con intensidad. Es dialéctica y deductiva la poesía de Carlos Calero, es como un árbol que se reconoce en las raíces, que se adentra hasta la misma esencia para reconocer todo lo que le circunda, todo lo que le rodea y advierte como propio; esa tierra, la materia y la simpleza de los detalles breves y a menudo efímeros que adquieren una belleza de eternos: quien grita a las multitudes/y le devuelven el cumplido/y el pájaro de la vida que sobrevuela, /entre lo diminuto de un boligrafo/y lo sublime de volcar el mar de la poesía.
Calero tiene diversas propuestas, diferentes tonos, sintonías que se encuadran en una cercanía decidora y entrañable, es como un cause donde convergen perma- nentemente las emociones, siempre reluciendo el lenguaje y la construcción minuciosa de una voz poética madura, con la inquietud centrada en la curiosidad misma de la experiencia y la resignificación constante de todo aquello que conforma al sujeto poético, que configura la sentimentalidad tan pulida y cuidado- sa: El mar continúa, reparte naciones ajenas y llama a otro, tras otro mar a pesar del miedo a morir por quienes perdieron el rastro de sus sombras. Estoy seguro de que Hielo en el horizonte, permanecerá cerca, constante en las lecturas de velador, en las lecturas recurrentes para desordenarnos los afectos.
Santiago Grijalva Quito, 2021