Reseña del libro "JOVEN DEL TE, LA"
Una lectura cálida, intensa y con un sabor
que nos devuelve a la tierra del origen del té.
Capaz de combinar belleza poética con tramas cautivadoras,
Lisa See ha ido construyendo en sus novelas, desde El abanico
de seda hasta El círculo de mujeres de la doctora Tan, un
fascinante universo literario en torno a la historia y la cultura
chinas. En La joven del té, vuelve a sorprendernos con un relato
conmovedor sobre familia, identidad y maternidad. Suroeste de
China, década de 1990. En una remota aldea de las montañas de
Yunnan, Li Yan y su familia llevan una vida marcada por el paso
de las estaciones y el cultivo del té. Como parte del pueblo akha,
siguen rituales ancestrales transmitidos durante generaciones,
pero Li Yan, una de las pocas jóvenes alfabetizadas de la zona,
empieza a cuestionar las costumbres que han definido su
existencia desde siempre. Cuando se queda embarazada y
comprende que la tradición exige sacrificar a los niños nacidos
fuera del matrimonio, huye dejando a su bebé en las puertas de
un orfanato, envuelta en una manta junto a una torta de té. Así,
mientras la madre renuncia a su pasado para estudiar,
emprender un negocio y comenzar una nueva vida, la hija, Haley,
crece en California, adoptada por una familia que la cría con
amor. Pero Haley no para de preguntarse por sus orígenes, y al
otro lado del mundo Li Yan no puede olvidar a la niña que
abandonó. ¿Será que están destinadas a reunirse algún día?
Retrato inolvidable de una región poco conocida y de quienes la
habitan, La joven del té es una emotiva celebración de los lazos
indestructibles entre madre e hija, y la historia de dos mujeres
separadas por la distancia y la cultura, pero unidas por el deseo
de reencontrarse.