«Cuento los imperios que he visto derrumbarse a lo largo de mi vida. [...] Queda el mío, mi imperio de sesenta y cuatro casillas»..
El campeón del mundo de ajedrez Alexánder Alekhine, ruso nacionalizado francés, juega las partidas del mismo modo en que vive su vida: de victoria en victoria, de continente en continente.
En septiembre de 1939 se embarca en Buenos Aires rumbo a Europa junto a su mujer y el trofeo que, siendo un adolescente, recibió de manos del zar Nicolás II. El hombre al que el compositor Harold Schonberg describió como «más inmoral queRichard Wagner y que Jack el Destripador» no tiene otra preocupación que la revancha que lleva años negando a su eterno rival, el cubano Capablanca. Sin embargo, en París le espera una carta llamándole a filas, mientras que el Reich le ofrece crear una escuela de ajedrez para las futuras generaciones alemanas.
Cuando todo puede aún decidirse en el tablero, el genio del ajedrez toma una resolución que lo convertirá en rehén de los nuevos dueños de Europa y colaborador de Goebbels. Poco a poco, las piezas de su propia jugada maestra (su esposa Grace y Spielmann, Rubinstein, Przepiórka: los grandes maestros judíos perseguidos, antaño sus mejores rivales) irán cayendo una tras otra.
Opiniones del libro
José Pérez
Domingo 01 de Junio, 2025
Compra Verificada
Lo compre hace unos días, me llegó bastante rápido y ya llevo un par de capitulo, siempre me han gustado los libros tipo biografías porque bajar del pedestal a tus ídolos juveniles y los haces hombres de carne y hueso. Me está gustando la lectura en lo que llevo. Completamente recomendable.