Reseña del libro "La Voz del Silencio"
La obra a que pertenecen los fragmentos que aquí traduzco, forma parte de aquella misma serie de la cual han sido sacadas las estancias del Libro de Dzyan, en las que está basada La Doctrina Secreta. El Libro de los Preceptos de Oro reclama igual origen que la gran obra mística denominada Paramârtha, la cual, según nos dice la leyenda de Nâgârjuna, fue entregada al gran Arhat por los Nâgas o “serpientes” (título que se daba a los antiguos iniciados). Sin embargo, sus máximas y sus ideas, aunque nobles y originales, encuéntrense con frecuencia bajo formas diversas en las obras sánscritas, tales como el Dnyaneshwari, soberbio tratado místico en el cual Krishna describe a Arjuna con brillantes colores la condición de un Yogui plenamente iluminado; y también en ciertos Upanishads.
Este libro narra el viaje del discípulo a lo largo del sendero de la vida, cuenta los peligros que lo acechan y advierte acerca de las precauciones que hay que observar en el camino. Se trata, por supuesto, de un viaje iniciático, una singladura que lleva al viajero hasta el corazón de su templo interior, y en la cual la voz del silencio, el eco de la propia alma, es la única guía. Como San Jorge matando al dragón, el alma debe vencer al ego para entrar en contacto con vehículos superiores del ser.
La voz del silencio es una joya de la literatura, un monumento de la espiritualidad humana, un frasco de esencias donde se contiene el espíritu del esoterismo oriental. Estos fragmentos de enorme fuerza poética y hondo pensamiento fueron extraídos por Madame Blavatsky del Libro de los Preceptos de Oro, aprendidos en los largos años de estancia en monasterios tibetanos. Es sobre esta base que Blavatsky desarrollaría la Sociedad Teosófica, por ello esta edición se completa con el ensayo La clave de la teosofía, su introducción al sistema de pensamiento de esta escuela.