Reseña del libro "Las siete potencias africanas"
LA SANTERÍA proviene de África, del oeste precisamente, en lo que hoy son los territorios de Benin y Nigeria. Esta práctica ritual llegó a las costas del nuevo mundo, como parte del "equipaje cultural" de los esclavos quienes, contra su voluntad, llegaron a Puerto Rico, Trinidad y Tobago, Haití, Cuba y Brasil.
Según su tradición, Olorun (su Dios) interactúa con el mundo y la humanidad a través de emisarios. Estos emisarios se llaman Oshas (Orishas), Los Orishas gobiernan cada una de las fuerzas de la naturaleza y cada aspecto de la vida humana. Podemos acudir a ellos, pues es sabido que acuden en ayuda de sus seguidores, guiándonos a una mejor vida material, así como también a una mejor
vida espiritual.
La comunicación entre los Orishas y los humanos se logra a través de ritos, rezos, adivinación y ofrendas. En el nuevo mundo, los Orishas y la mayor parte de su religión fue ocultada detrás de una fachada de catolicismo, a través de la cual los Orishas fueron representados por varios santos católicos (Sincretismo).
Los dueños de esclavos de esta forma decían: "Mira qué beata es esta esclava. Se pasa todo el tiempo venerando a Santa Bárbara". Lo que ellos ignoraban es que ella en realidad le estaba rezando a Shangó, el Señor del Relámpago, el Fuego y la Danza, y que inclusive quizás le rezaba para que la librase de su mismo dueño.
Así fue como la religión llegó a ser conocida como SANTERÍA.