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Luz Dificil,La
Gonzalez,Tomas (Autor) · Sexto Piso · Tapa Blanda
1 opiniónÚltima Unidad
$ 23.78A Tomás lo había leído años atrás. Hace cinco, seis, o siete años, no lo recuerdo. Leí Temporal. Ahora me vuelvo a encontrar a Tomás González con La Luz Difícil. Novela con sensibilidad y profundidad por aquello que parece obvio: lo humano. Es la imperfección de la vida, del dolor y la aflicción. La memoria, el silencio y la despedida se van moviendo en el correr lento de la novela. David, pintor anciano, pasa sus días con un retrovisor, testimonio del pasado y malabares del dolor en la narración del presente. David escribe sobre su familia con voz serena y desgarradora. Hay que repetirlo, es la vida con sus imperfecciones. Pero, ¿Quién dijo que la vida es perfecta sin dolor? Dice la voz de David, «Un mundo sin aflicción, pensé, estaría tan incompleto y sería tan poco armonioso, tan feo, como una escultura o un árbol que no tuviera sombra». Son las memorias del dolor por la muerte de Jacobo, su hijo; quien venía en un taxi y un borracho en una camioneta lo estrelló. No murió in mediatamente. La vida de Jacobo queda pendida con hilo de seda de araña envuelta en sufrimiento y del sinsentido de la vida. Y por delante, todo el sentido de la muerte. El dolor ajeno parece tener filtros, pero cuando es el del hijo, que es como el propio, sólo quedan las palabras para arrástralo. David, sigue pintando y en cada trazo va perdiendo la vista, y conforme va dejando de escribir. Le dicta a Ángela, la persona que le ayuda en los quehaceres de la casa. Su vida también se va extinguiendo, como su vista, como la escritura. No obstante, las palabras van calando hondo. «Pasó el tiempo. El resto no ha sido silencio, no. El silencio irá llegando ahora»
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