Reseña del libro "Magia Blanca"
Toda magia de protección es magia blanca. Lo mismo cuando deseamos emplearla para hacer el bien, conseguir un trabajo, tener suerte en el amor, los estudios, asuntos legales, etc. Es decir no le causamos daño a nadie.
La Magia Blanca es la que trata de unir y de alcanzar la trascendencia de lo Humano estimulando el valor y la dignidad para hacer aflorar el potencial del Ser en la persona. La búsqueda del Poder se asocia, con la Magia Negra.
Como contraparte, la búsqueda del Ser se apoya en la Magia Blanca y entre ambos, la conciencia humana lucha para decidir cuál es el camino a seguir, según su evolución y sus circunstancias.
Partes de la Magia Blanca son la magia roja y la magia verde. La Magia Roja es la Magia Amorosa, es decir aquella que se hace con el objetivo de obtener el amor de una persona. La Magia Verde es la magia de la naturaleza en la cual se emplean objetos de la naturaleza como plantas y animales como la Santería por ejemplo, que es una religión africana, muy famosa en la región del Caribe, en especial en Cuba.
Parece que la expresión «magia blanca» se expandió en tiempos relativamente recientes, pues en sociedades anteriores la magia o estaba permitida o estaba prohibida, pero no era común que hubiera una «magia aceptada» frente a una «magia no aceptada». Esta oposición de conceptos es propia de sociedades no totalistas, y por tanto modernas o contemporáneas. Probablemente surgiera ante la necesidad de asimilar en una misma sociedad religiones monoteístas de Estado y creencias locales durante el periodo colonial.
Vamos a empezar con lo relacionado a la práctica de la Magia Blanca, y es imprescindible que no olvide que todos somos capaces de obrar milagros valiéndose nada más de nuestro lenguaje. La magia blanca, positiva, nos enseña a usar ese gran poder que habita dentro de nosotros para solucionar todos los problemas que nos afligen.
Procure siempre el bien para los demás, pues todo cuanto desee para el prójimo siempre le será devuelto a usted.