Reseña del libro "Mata de nervios"
La escritora venezolana Jacqueline Goldberg ha nombrado poquísimas veces en su poesía el lar natal. En Mata de nervios Maracaibo es protagonista de textos inclasificables: cuentan historias, a ratos son crónica, autobiografía, ficción. Con ironía, desparpajo y cierto humor, el libro se asoma a una cotidianidad dolida y a la vez reconciliada, que se busca desde vertientes casi contradictorias como la botánica, la lingüística, la infancia, la familia y los exilios. Maracaibo es aquí una mata de nervios, también lo es la voz que la nombra y rememora. De ahí que Natasha Tiniacos, señale en el epílogo: Con un lenguaje preciso, casi aforístico y envuelto en la intención de la parábola, "Mata de nervios" nos revela, desde la consciencia del lenguaje poético, una realidad básica humana: el sentido de pertenencia. El conflicto de sujetos desplazados fluye en la médula de estos poemas en los que estar en la casa materna es esencialmente una experiencia exílica: "soy más bien desertícola/ con vísceras/ de callada/ agria/ nervosa". Esta proclama adelanta la riqueza del libro: la voz brota de la fricción entre desertar como acción creadora de desierto y el desierto, el paraíso perdido (...) Estos poemas se apropian del espacio con sus prácticas cotidianas del huir y el volver. Más vale una historia personal en verso, a veces, que la historia nacional.