Los aguijones que inoculan el veneno del racismo pueden ser sutiles ysilenciosos, casi imperceptibles; o también sumamente evidentes y hastaaparatosos. Pero el efecto para sus víctimas será siempre igual denocivo y doloroso: no importa que se trate de un niño que soporta adiario los epítetos discriminatorios fraguados por sus propioscompañeros de escuela; de un joven que va al encuentro del amor en unpaís ajeno que lo recibe con una extraña hostilidad que él, sin embargo,reconoce de inmediato; o de un profesional exitoso que se enfrenta condemasiada frecuencia contra los prejuicios y los estertores colonialesde un sector social que se resiste tozudamente a abandonar laobsolescencia. Entre la catarsis y la denuncia, los relatostestimoniales de Negro trazan una cartografía de la memoria paraconjurar la rabia y esquivar el apetito de revancha gracias al poderreparador de los afectos."Julio Arbizu se entrega al acto tan doloroso como reparador demostrarnos sus heridas. [...] ¿Puede despreciarnos una abuela, unanovia, un país? Ojalá el Perú se mire en este espejo urgente".Gabriela Wiene
Opiniones del libro
Usuario Anónimo
Martes 25 de Agosto, 2026
Compra Verificada
Fue un regalo para mi esposo, le encantó el libro, lo leyó en una noche…. 100% recomendado.