Reseña del libro "Perdidos en el Mundo Imaginal"
«No ha habido nada como “Perdidos” para seducir nuestra imaginación», ha dicho Stephen King sobre esta serie televisiva que ha marcado un antes y un después en el Imaginación Audiovisual mundial a lo largo de seis temporadas. Su final, sorprendente y escatológico, ha desconcertado a la gran mayoría de los espectadores que siguen buscando explicaciones convincentes al respecto. Tarea nada fácil dado que, como Gran Relato, Perdidos está plagado de imágenes-ideas arquetípicas que resultan perceptibles y comprensibles tras un exhaustivo y multidisciplinar estudio psicológico, filosófico y esotérico. Por otra parte, el mensaje escatológico de Perdidos tiene que ver con la capacidad demiúrgica de la Imaginación y el Mundo Imaginal –que no imaginario– del Más Allá, cuya escatología es prácticamente desconocida hoy día en Occidente. El autor, para argumentar su interpretación de Perdidos, recurre a filósofos (Platón, Aristóteles, Filón, Plotino, Sinesio, Ortega y Gasset, Zambrano...), escritores (Dante, Unamuno, Lezama, J. Goytisolo), psicólogos como Jung, visionarios occidentales como Swedenborg y tres grandes representantes de la espiritualidad islámica (Sohrawardî, Ibn ‘Arabî y Môlla Sadrâ). Ángel Almazán de Gracia es periodista y ensayista, autor de una veintena de libros entere los que caben destacar: Esoterismo Templario, La tradición hiperbórea de los celtíberos de Numancia, Claves masónicas de los maestros constructores y Guía espiritual y artística de San Baudelio. En su quehacer ensayístico se complementan la psicología junguiana con el esoterismo guenoniano, el sufismo y la Historia Comparada de las Religiones en la línea marcada por Mircea Eliade y Joseph Campbell.