La preocupación principal de las comunidades cristianas primitivas y de los primeros Concilios fue tener un «Símbolo» en el que se reconocieran todos los seguidores de Jesucristo. La Iglesia ha visto en todo tiempo la necesidad de un «Credo» que fuera exponente de su identidad, ante un mundo en permanente proceso de cambio.
Esta famosa obra de Kelly es el mejor estudio existente sobre el proceso de fijación del «Símbolo de la fe», tanto en Oriente como en Occidente, hasta llegar a constituir el núcleo en el que se han reconocido todos los seguidores de Jesucristo. Un libro imprescindible que marca un hito aún no superado.
Opiniones del libro
Juan David Quintero Cárdenas
Martes 11 de Febrero, 2025
Compra Verificada
Todo perfecto
10
Guillermo López Caleano
Martes 08 de Octubre, 2024