Reseña del libro "Spencer, Goleador Universal"
La historia de Pedro Alberto Spencer Herrera, el mejor futbolista ecuatoriano de todos los tiempos. Biografía autorizada del máximo goleador de la Copa Libertadores de América; el hombre que cambió el rumbo del mítico Peñarol de Montevideo de los años 60s, equipo que junto al Santos de Pelé y el Real Madrid de Di Stéfano comandó la jefatura del balompié planetario. Esta es la segunda edición del libro (agotado en tres impresiones) que tuvo su estreno en el año 2000.
En 258 páginas, 42 imágenes, 22 capítulos y 6 apuntes, se recoge la ejemplar y rica existencia del mayor ícono del futbol de la mitad del mundo. Cuenta además con un sustancioso prólogo del reconocido periodista argentino Jorge Barraza.
La composición del texto biográfico es complementada por un extenso catastro realizado por el insigne estadígrafo ecuatoriano Aurelio Dávila Egüez, quien describe todos los goles, estadios, arqueros, ciudades, clubes, países y otros números que lo convirtieron en el máximo anotador de la Copa Libertadores de América, con un récord vigente y casi eterno de 54 goles.
Spencer, Goleador Universal es un compendio profundo sobre la vida y logros de ‘Cabeza Mágica’: la llegada de su padre Walter Spencer procedente de la isla británica de Barbados al campamento petrolero de Anglo Ecuadorian Oilfield (Ancón); sus primeros años agridulces, su advenimiento al fútbol en el club Andes de su pueblo natal. El ascenso al Everest, equipo en el que se estrenó en primera categoría, su mutación a Comodín de los principales clubes del país jugando por Barcelona, Emelec, Liga de Quito, Olmedo y otros.
En los apartados que componen la obra se pasa revista al fichaje de Alberto Spencer al Club Atlético Peñarol de Uruguay, uno de los equipos más grandes del planeta en la década de 1960. Sus tempranos triunfos y títulos en los torneos locales, Copa Libertadores e Intercontinentales, que lo consagraron como el goleador del campeón del mundo. Las épicas finales contra River Plate y Real Madrid, que lo tuvieron como protagonista principal y que creó el membrete de ‘Peñarol el equipo de Spencer’. Su gol histórico a Inglaterra en el estadio Wembley; los tantos marcados al AC Milán, FC Barcelona, Benfica, Celtic de Glasgow, Rapid de Viena, Dínamo de Kiev, Atlético de Madrid y otros clubes de la élite mundial.
El texto da cuenta del retorno de Spencer a Ecuador, su participación en el título de Barcelona 1971, la memorable conquista de La Plata, sus participaciones con la Selección de Ecuador y el retiro en el Mundialito de Pernambuco de 1972. Como nunca antes se hace un recuento de su ajetreado paso durante una década como entrenador de fútbol y su posterior ejercicio como funcionario del servicio exterior ecuatoriano hasta su partida.
Contraportada
—Es rápido, elástico, definidor por excelencia, tiene un sexto sentido que le permite esquivar los golpes, tiene una inteligencia para el fútbol colectivo superior a Eusébio; por sus cualidades considero a Spencer como el único jugador de la cancha comparable al rey Pelé.
Francois Thébaud, director de la revista ‘Miroir du Football’
—Jugador con una enorme capacidad goleadora, además, hombre acostumbrado a jugar solo contra el mundo. Dotado físicamente como muy pocos, veloz y sobre todo con una gran capacidad para darle eficacia al fútbol. A esa eficacia le agregaba la destreza. No era de esos futbolistas que hacen goles y no juegan lindo; él jugaba bien al fútbol y podía hacerlo con sentido colectivo o resolviendo de manera individual.
César Luis Menotti
—Recuerdo que en las charlas técnicas nos decían: cuidado que viene el centro desde la derecha y entra Spencer. Era terrible, era un gigante, arriba andaba muy bien y aparte una virtud, que él siempre daba un paso atrás para arremeter, además era muy buena gente, yo después lo conocí en persona.
Carlos Salvador Bilardo
Temido, respetado y querido (solapa posterior)
“El fútbol es una batalla de destreza y una lucha psicológica”. El espíritu crítico del uruguayo de aquellos tiempos hizo que brotara la gran interrogante: Y éste, ¿qué nos va a enseñar? ¿de dónde salió?. Alberto fue el hombre del gol inesperado, el que se agrandaba en la adversidad, esa expresión en la cancha lo hizo temido, respetado y querido por los adversarios. Él hubiese podido ser un gran uruguayo, pero ha preferido seguir siendo un gran ecuatoriano.
Al Peñarol se le llegó a conocer en el mundo como el equipo de Spencer, así de grande fue el ecuatoriano. Alberto era poseedor de un estilo y sello irrepetible como futbolista, pero sobre todo, fue un caballero del deporte, un grande dentro y fuera de las canchas que tuvo adversarios, pero ningún enemigo en toda su vida”.
Julio María Sanguinetti