Reseña del libro "UN ALTAR EN LA CURVA"
Todo se adentra en la casa de la escritura: los animales, los vecinos, el lenguaje, la infancia; una casa que antes fue otra cosa, aunque siempre rural: bar y almacén. En estos catorce cuentos, titulados con nombres propios, lo desconocido se nos vuelve muy pronto íntimo, acogiéndonos con oralidad, claroscuros, paisaje. Un altar en la curva con las puertas abiertas, para observar la vida siendo la vida y rendirle homenaje todavía con asombro. Igual de asombrosa y conmovedora es la escritura de Claudia. Katya Adaui Así escribe: El chancho entra al galpón sin desconfiar, entusiasmado por los granos de maíz que desparramé en el piso. Hociquea, va buscando. Yo tengo el garrote escondido detrás de las piernas para no asustarlo. Cuando lo tengo a tiro, levanto el palo con las dos manos y, ¡zaz!, de una, golpe seco entre las orejas. El chancho queda medio boleado y, entonces, aprovecho a sacar el cuchillo con manga de asta que me regalaron esta mañana. Un corte limpio en el cogote. Pego un salto para atrás pero igual la sangre me salpica las botas de goma y el pantalón. No importa: todavía no me puse la ropa buena. El chancho se sacude como si bailara malambo de costado y, a medida que gira, la sangre arma un charco enorme. El abuelo me mira desde la puerta. No me dice nada, pero sé que está orgulloso. Yo espero a que el animal se quede quieto; le ato las dos patas traseras y lo cuelgo del gancho, el balde bien debajo del tajo para juntar todo lo que se pueda para la morcilla. Edad recomendada: Adultos.