Reseña del libro "Boda Real"
Una boda que tendrá todo el encanto del pasado, pero también estará llena de expectativas de futuro.Será la boda del siglo en España. Y también una boda por amor entre dos personas hechas y derechas, que saben en lo que se meten y c uáles son y serán sus obligaciones. Aunque solo fuera por eso, saldrá bien.Pero también va a salir bien en lo protocolario, porque para celebrarla se han elegido los mejores y más bellos escenarios (la cate dral de la Almudena, el Palacio Real, El Pardo.), porque asistirán reyes, príncipes y princesas, jefes de Estado del mundo entero, y porque se podrá presenciar en directo. El Rey se ha propuesto que la boda de su hijo y heredero sea un gran acontecimiento que cons olide el prestigio de la monarquía española.A los dos, Felipe y Letizia, se les ve felices. A lo largo de los siete meses que han transcurrido desde la noticia del compromiso, la imagen de la pareja ha ido calando entre los españoles. Letizia Ortiz, por su parte, se está preparando para ser princesa de Ast urias, sabiendo que lo importante vendrá después, cuando se convierta en reina de España. Hasta entonces deberá tener paciencia, per manecer en segundo plano y esperar. Y mientras tanto, que lleguen los hijos –ni menos de tres ni más de cinco, como dijeron ambos en el anuncio del compromiso– que aseguren la sucesión, un objetivo primordial de todas las parejas reales.Una boda, pues, que tendrá todo el encanto del pasado, pero también estará llena de expectativas de futuro.""Será la boda del siglo en España. Y también una boda por amor entre dos personas hechas y derechas, que saben en lo que se meten y cuáles son y serán sus obligaciones. Aunque solo fuera por eso, saldrá bien.Pero también va a salir bien en lo protocolario, porque para celebrarla se han elegido los mejores y más bellos escenarios (la cate dral de la Almudena, el Palacio Real, El Pardo.), porque asistirán reyes, príncipes y princesas, jefes de Estado del mundo entero, y porque se podrá presenciar en directo. El Rey se ha propuesto que la boda de su hijo y heredero sea un gran acontecimiento que cons olide el prestigio de la monarquía española.A los dos, Felipe y Letizia, se les ve felices. A lo largo de los siete meses que han transcurrido desde la noticia del compromiso, la imagen de la pareja ha ido calando entre los españoles. Letizia Ortiz, por su parte, se está preparando para ser princesa de Ast urias, sabiendo que lo importante vendrá después, cuando se convierta en reina de España. Hasta entonces deberá tener paciencia, per manecer en segundo plano y esperar. Y mientras tanto, que lleguen los hijos –ni menos de tres ni más de cinco, como dijeron ambos en el anuncio del compromiso– que aseguren la sucesión, un objetivo primordial de todas las parejas reales.Una boda, pues, que tendrá todo el encanto del pasado, pero también estará llena de expectativas de futuro.