Reseña del libro "Informe parcial sobre la vida"
El silencio es un libro que no ha sido escrito. Se puede romper el silencio porque no se convive bien con él, porque es incómodo, solitario. Pero eso es puro ruido, ilegible ruido, incomprensible ruido. Hay de sobra. El silencio no se rompe entonces, en esos casos frecuentes, sino con ruidoso ruido, ilegible ruido. Lo que el silencio espera no es vocerío o estridencia. Lo que más quiere y necesita el silencio es ser compartido; necesita ser traducido a palabras y transformarse amorosamente en libro. Ramón Díaz Eterovic, Premio Nacional de Literatura 2025, lo sabe, hace añares que lo sabe muy bien; es diestro, delicado, dúctil, para contar y revelar, para traducir el silencio en palabras, que de esto se trata. Traducir el silencio en palabras, compartir el secreto silencio interior del autor con el secreto silencio interior del lector. Pues lo que sabemos, o deberíamos, es que un libro es un secreto al interior de otro secreto. Un secreto Informe parcial sobre la vida que contiene otro secreto. Así es. Un secreto al interior de otro secreto. Un secreto interior que es personal, único, y nos propone descubrirlo. Al ser descubierto, el secreto es de quien lee el libro. El secreto del libro pasa a ser de quienes lo leen. Quien lee en secreto el secreto informe interior, se convierte –palabra a palabra– en autor del libro.
Guillermo Riedemann