Reseña del libro "Los origenes desconocidos de macondo"
La última vez que vi a Gabo, pocos años antes de su muerte, fue en un bar frente al Parque del Centenario en Cartagena de Indias el año 2010. Habíamos compartido ya varias veces, primero en los talleres de periodismo en la Fundación Nuevo Periodismo, donde fue uno de nuestros maestros; después en algunos encuentros durante varias versiones del Festival de Cine de Cartagena de Indias –junto al inolvi- dable Jorge García Usta-, y después en México D. F.
Esa última vez en Getsemaní ya Gabo estaba siendo tocado por la enfermedad del olvido. Jaime Abello, también presente en aquella mesa, le recordó al Maestro que yo era de Sincé-Sucre. Tanto Gabriel como Mercedes Barcha, su esposa, prestaron especial atención. Gabo dijo: -Entonces tú eres de Sincé, dime algo muchacho, ¿todavía existe la Placita de la Cruz?
Preguntaba Gabo por esa plaza de su infancia donde jugaba, cuando vivía en Sincé, en donde estudió algunos años de su niñez, y que fue lugar de nacimiento de su padre, el telegrafista Gabriel Eligio García.
Esta crónica de Elmer de la Ossa, responde a esa pregunta sobre la plaza, y a otros misterios más: ¿Quién es el amigo que camina con Gabo por las calles bogotanas en la foto de portada de este libro?, de quien el escritor dijo: “Nunca me animé a decirle que quizás nuestra conversación me había resuelto la vida” ¿Quién fue el personaje real –místico y curioso- que inspiró a Melquiades, y cuya partida de bau- tismo nos muestra el autor?
Los orígenes desconocidos de Macondo, hace parte de eso que aún está por descubrirse. Es un capítulo más sobre la vida y las obras de Gabriel García Márquez, esa no ha sido contada del todo.